Puedes ingresar a nuestra biblioteca empresarial totalmente gratis, si ya cuentas con tu usuario, ingresa tus datos y selecciona la opción "Identificarse", si aún no cuentas con un usuario selecciona la opción "Crear una cuenta".

Resultados

Resultados

Resumen Ejecutivo

Resultados

Como cambiar el ADN de una empresa para aumentar los beneficios a largo plazo

Gary L. Neilson y

Bruce A. Pasternack

Introducción

¿Cómo se explica que ciertas empresas mantengan un ritmo constante de crecimiento, mientras otras, incluso con brillantes talentos entre sus filas, vayan ralentizando su avance hasta terminar estancadas? La principal respuesta es que, para estas últimas, no todo está perdido. Vencer su tendencia al desorden, recuperar su salud y volver a obtener beneficios dependen de un buen diagnóstico, que empieza por averiguar ante qué tipo de empresa nos encontramos. Algo parecido a conocer “su ADN”. A partir de ese momento, está en las manos de sus responsables ejecutivos el “conservar lo que está bien, corregir los fallos y mejorar el rendimiento” de la empresa.

De una manera equiparable a la del ADN de los organismos vivos, “el ADN” de las organizaciones se compone de cuatro elementos básicos cuyas combinaciones son responsables de las diversas identidades corporativas. Estos elementos son:

  • -la toma de decisiones
  • -la información 
  • -los factores de motivación
  • -la estructura. 

Los resultados de las múltiples mixturas posibles son los que determinan la forma y el comportamiento de una organización, tanto en su interior como de cara al exterior.

Las combinaciones de estos cuatro pilares, y la cohesión existente entre ellos, configuran la tipología de la mayoría de las organizaciones, hasta un total de siete. De entre ellas, cuatro se consideran como tipos “insanos” y las tres restantes como “sanos”. En consecuencia, tenemos que las organizaciones pueden ser etiquetadas de la siguiente manera: pasivo-agresivas, descoordinadas, desbordadas, sobregestionadas, despiertas, militarmente disciplinadas y flexibles. Con la ayuda de esta tipología es más fácil comprender lo que en una organización marcha bien y lo que no, diagnosticar las causas principales de las disfunciones e iniciar los cambios oportunos para corregirlas.

A continuación veremos, en primer lugar, en qué consisten los cuatro elementos del ADN organizacional. En la segunda parte del resumen analizaremos las siete tipologías de organización más habituales en el mundo empresarial de hoy en día.

Los cuatro elementos del ADN organizacional

Cuando una organización no está satisfecha con sus resultados, lo más habitual es que la dirección eche mano del recurso más rápido, el de la restructuración. Sin embargo, ésta por sí sola será poco eficaz si no va acompañada de una adecuada combinación de los cuatro elementos del “ADN” organizacional: la toma de decisiones, la información, los factores de motivación y la estructura.

El principal reto consiste en disponer estas cuatro piezas de manera que permita alinear los intereses de los miembros de una organización con los objetivos de la misma.

Los ejecutivos que responden de los resultados de su organización tienen la misión de determinar qué cambios hay que introducir en su “ADN” para conseguir la alineación de los cuatro elementos y, con ello, crear las condiciones para un rendimiento óptimo. Sin embargo, como en cualquier otra manipulación genética, deben ser conscientes de los peligros que entraña la modificación de tan solo uno de ellos y tratar de llevarla a cabo de manera coherente, transparente y coordinada con los otros.

La toma de decisiones. Así, en lo que respecta a la optimización de la toma de decisiones, se debe empezar por clarificar las responsabilidades: cuántas personas participan en ese proceso y dónde empieza y termina la autoridad de cada una. Una indagación de este tipo pone al descubierto, de una manera rápida, el verdadero funcionamiento de dicho proceso.

El rendimiento de una organización es la suma de todas las acciones y todas las decisiones que sus integrantes emprenden diariamente. Los líderes corporativos tienden a sacar conclusiones precipitadas, basándose en la motivación de los responsables, cuando las acciones y las decisiones fallan, y las consideran irracionales o incluso subversivas. Otros líderes, por el contrario, preocupados ante todo por los resultados de su empresa, ven en sus compañeros y subordinados personas racionales que, normalmente, desean hacer lo correcto para la empresa, en función de la información y los incentivos que reciben.

La optimización, por tanto, de la toma de decisiones no pasa por buscar a los “culpables”, sino por detectar las fisuras existentes entre las cuatro bases organizacionales y repararlas. ACW Auto es una empresa que fabrica repuestos automovilísticos. En ella, quién tenía el poder último de decidir en lo tocante a la construcción y apertura de nuevas plantas, no estaba claramente delimitado. La situación se mantuvo así hasta que, en el año 2006, uno de sus principales clientes, Rapid Fire Motors, decidió anular un notable pedido en respuesta al retraso de la compañía en entregarlo. El retraso se debía a que ACW Auto no había abierto las nuevas plantas que el aumento de la producción requería.

Descarga el Resumen

Despues de leer el resumen si quieres profundizar te recomendamos comprar el libro aquí

SCROLL TO TOP